Cómo funcionan los auriculares de conducción ósea
A diferencia de los auriculares convencionales, que envían sonido por el aire hacia el tímpano, los de conducción ósea transmiten vibraciones a través de los huesos del cráneo hasta el oído interno.
- Vibraciones sobre los pómulos: los transductores se colocan cerca de las orejas y generan vibraciones al reproducir el audio.
- Transmisión por el hueso: las vibraciones llegan a la cóclea sin depender de la vía habitual del oído externo.
- Diseño abierto: el conducto auditivo queda libre para percibir sonidos del entorno. Esto resulta práctico para actividades al aire libre, siempre manteniendo la atención.
Cómo elegir unos auriculares de conducción ósea
- Sonido: la experiencia es distinta de la de unos auriculares convencionales. Busca claridad y un equilibrio de graves y agudos que te resulte agradable.
- Comodidad: deben apoyarse de forma estable sobre los pómulos sin provocar una presión molesta.
- Autonomía: comprueba que cubra la duración de tus entrenamientos. Hay modelos que ofrecen entre 6 y 8 horas o más, según el uso.
- Resistencia: para deporte, revisa la protección frente al sudor y al agua. Una clasificación para salpicaduras, como IPX5, no equivale a autorización para nadar; para la piscina, elige un modelo específicamente diseñado para inmersión.
- Conectividad: comprueba la compatibilidad Bluetooth con tu dispositivo para uso fuera del agua.
- Funciones: algunos modelos incluyen micrófono para llamadas y botones para volumen y pistas. Las prestaciones varían.
- Precio: equilibra tu presupuesto con las funciones que realmente necesitas.
Por qué considerar los modelos Tayogo
- Ajuste: diseños ergonómicos y ligeros para actividades deportivas.
- Sonido: una combinación de claridad y escucha con los oídos abiertos.
- Precio: opciones para distintos presupuestos.
- Resistencia: modelos para sudor o agua, según el uso previsto.
- Batería: diferentes autonomías para el entrenamiento y el uso diario.









